En el marco del Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia (11 de febrero), la Universidad Iberoamericana León realizó la mesa de diálogo ‘La ciencia también tiene rostro de mujer’, en la que se reflexionó sobre los cambios estructurales necesarios para fortalecer la igualdad de oportunidades de niñas, adolescentes y mujeres en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés).
La actividad fue organizada por el Centro de Desarrollo Estudiantil, el Programa Institucional de Sustentabilidad, el Programa Institucional de Género y la iniciativa estudiantil Semilla.
Participó personal académico de la Ibero León: la Dra. Xóchitl Judith Sánchez Lozano, directora del Departamento de Investigación y Posgrado; la Mtra. Otilia Amparo Tapia Cervantes, coordinadora de Ingeniería en Inteligencia Artificial; la Mtra. Rosa Ma. Rodríguez González, coordinadora de la Maestría en Ingeniería de Procesos y Manufactura Inteligente; así como las docentes Dra. Verónica Nava Ramírez y Mtra. Brenda Berenice Murillo Ávalos. La moderación estuvo a cargo de Aranza Rodríguez Pérez, estudiante de Ingeniería en Bionanotecnología.
Las panelistas compartieron quiénes fueron las personas que las impulsaron a formarse en la ciencia y cuál fue su motivación para continuar hasta alcanzar sus objetivos profesionales. Expusieron que, a pesar de los roles de género tradicionales, encontraron la fuerza para abrirse paso en áreas laborales consideradas “propias de hombres”.

Asimismo, alertaron sobre la necesidad de redistribuir el trabajo de cuidados —no remunerado— de infancias, personas adultas mayores y personas con discapacidad, ya que esta carga desproporcionada contribuye a que muchas mujeres trunquen sus proyectos profesionales.
En su intervención, Rosa Ma. Rodríguez advirtió sobre el acoso sexual y la brecha salarial que enfrentan las mujeres; mientras que Brenda Murillo y Xóchitl Sánchez destacaron la importancia de dignificar, en los entornos académicos, a figuras femeninas icónicas de la ciencia y la tecnología. “Que las niñas, adolescentes y jóvenes puedan ver científicas reales, cercanas, diversas, con trayectorias distintas, para que puedan imaginarse ahí. Porque hay muchos caminos donde seguir haciendo brecha y todos son valiosos”, compartió Sánchez Lozano.
Aranza complementó con las barreras que han frenado el desarrollo de las mujeres: “estereotipos de género, la brecha salarial, baja participación en altos cargos de investigación o de dirección, políticas desfavorecedoras para las científicas que deciden ser madres, la percepción errónea de que las mujeres son menos capaces en ciertas disciplinas científicas, además de un entorno laboral hostil en el que existen distintas violencias”.
“Muchas de estas cosas en ese momento ni siquiera tenían nombre. Hoy, gracias al feminismo, podemos nombrarlas, entenderlas y cuestionarlas”, externó la doctora Xóchitl, al sugerir que los cambios para erradicar la desigualdad de género deben impulsarse desde lo individual, lo institucional y lo estructural.

Agregó: “El objetivo no debe ser solo que más mujeres entren a las áreas STEM, sino que puedan quedarse, crecer y desarrollarse sin tener que elegir entre su vida personal y su desarrollo profesional. Y eso solo será posible si construimos comunidades de acompañamiento, redes de mentoría, políticas institucionales justas y estructuras de poder más equitativas. Porque no queremos solo entrar a la ciencia: queremos permanecer y participar en su transformación”.
Con este diálogo, la Ibero León reafirma su compromiso con la equidad de género y la transformación de las estructuras que limitan el acceso y la permanencia de las mujeres en la ciencia. Generar espacios de reflexión y acción colectiva resulta fundamental para construir comunidades académicas más justas, inclusivas y corresponsables.




