La Universidad Iberoamericana León, a través de la Dirección de Vinculación y Comunicación Institucional y los programas institucionales de Derechos Humanos y de Salud Integral, llevó a cabo el conversatorio ‘Salud mental: retos y realidades’.
Este espacio fue encabezado por Francisco Javier Escobedo Conde “Javo”, S.J., doctor en Psicología, responsable del área Cultura Solidaria y académico del Departamento de Ciencias de la Salud; y Luis Adolfo Torres González, doctor en Ciencias Aplicadas y académico del Departamento de Ingenierías, quien cuenta con amplia experiencia en investigación y publicaciones indexadas en la detección de enfermedades crónicas y cáncer de mama.
El objetivo del conversatorio realizado el 2 de diciembre de 2025 fue reflexionar entre la comunidad docente y administrativa de la Ibero León acerca de la salud mental a través de un diálogo interdisciplinario que no solo visibilice la realidad actual, sino que impulse soluciones concretas y colaborativas para el buen vivir.

El evento permitió analizar el panorama de la salud mental en México, así como las estrategias de abordaje y los compromisos necesarios desde distintos ámbitos. Durante el primer bloque, dedicado al panorama general de la salud mental, se expusieron conceptos básicos y definiciones que permitieron contextualizar los principales trastornos mentales, su prevalencia y su impacto en la población.
Se destacó que la ansiedad es el problema de salud mental más común en México, al afectar aproximadamente al 30% de la población, mientras que la depresión ocupa el segundo lugar, con una incidencia del 17% y un estimado de 3.6 millones de personas adultas que la padecen. Asimismo, se subrayó que, tras el inicio de la pandemia por COVID-19, los casos de ansiedad, estrés y depresión se incrementaron de manera significativa, lo que evidenció la urgencia de fortalecer los sistemas de atención en salud mental.
El análisis también abordó grupos poblacionales particularmente vulnerables. Se mencionó que alrededor del 15% de los menores de 18 años presentan algún trastorno mental y que los niveles de depresión en personas adultas mayores alcanzan hasta el 38.3% en zonas rurales. En este contexto, se compartieron cifras de atención psicológica y psiquiátrica brindadas por la Secretaría de Salud de Guanajuato, que en 2025 atendió a más de 192 mil personas en servicios especializados, además de miles de atenciones telefónicas en materia de salud mental. Entre los trastornos más prevalentes en el sistema de salud destacan la ansiedad y la depresión, concentrando más de tres cuartas partes de los diagnósticos.

El segundo bloque del conversatorio se centró en las estrategias de abordaje y sus implicaciones. Se enfatizó que la salud mental no solo tiene repercusiones en el ámbito individual, sino también en dimensiones sociales y económicas, como la productividad laboral, el crecimiento económico y la cohesión social. Contar con una buena salud mental, se señaló, es fundamental para establecer y mantener relaciones interpersonales saludables y para fortalecer el tejido social dentro de las comunidades.
Finalmente, en el tercer bloque, se reflexionó sobre los retos y compromisos que pueden asumirse desde la sociedad y el ámbito laboral. Se discutió la importancia de promover una mayor conciencia colectiva, impulsar entornos de trabajo saludables y fortalecer las intervenciones preventivas y de atención oportuna. El conversatorio concluyó destacando la necesidad de una acción corresponsable entre instituciones, comunidades y personas, que permita enfrentar los desafíos de la salud mental de manera integral y colaborativa.
Este espacio de diálogo reafirmó el compromiso universitario con la formación integral y con la generación de reflexiones que contribuyan al bienestar individual y colectivo, colocando a la salud mental como un eje prioritario para el desarrollo humano y social.




